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Recibiste una carta inductiva o esquela de citación de SUNAT: qué significa y qué hacer en las próximas 48 horas

Fiscalización y Riesgo Tributario

Si acabas de recibir una notificación de SUNAT con el título "Carta Inductiva" o "Esquela de Citación" en tu buzón electrónico, no la ignores ni la archives para "verla después". No es spam, no es un trámite rutinario y, sobre todo, no es todavía una fiscalización formal. Es la primera señal de que el cruce de información de SUNAT —el mismo que explicamos en nuestro artículo sobre los cruces automáticos con SIRE, PLE y bancos— ya encontró algo en tu negocio que no cuadra.

La buena noticia es que, si actúas rápido y de la forma correcta, todavía estás a tiempo de resolverlo sin que se convierta en una fiscalización con multas elevadas. La mala noticia es que la mayoría de empresarios pierde esa ventana por no entender qué está recibiendo.

Carta inductiva vs. esquela de citación: no son lo mismo

Aunque llegan por el mismo canal y generan la misma alarma, cumplen funciones distintas dentro del proceso de control de SUNAT:

  • Carta inductiva: es una comunicación informativa. SUNAT te "invita" a revisar y corregir voluntariamente una inconsistencia detectada, sin fijarte una fecha de comparecencia obligatoria. Es, en la práctica, la última oportunidad de arreglar el problema por tu cuenta antes de que el caso escale.
  • Esquela de citación: sí exige tu presencia (física o a través de tu representante) en una fecha y hora específicas, o la entrega de documentación puntual. Es un paso más formal, generalmente el antecedente inmediato de una verificación o fiscalización.

En ambos casos, el mensaje de fondo es el mismo: el sistema de SUNAT ya cruzó tus declaraciones con información de terceros —tus clientes, tus proveedores, tus bancos— y encontró una diferencia que necesita explicación.

Por qué SUNAT te la envía: los motivos más comunes

En la mayoría de los casos que vemos en empresas de Lima, estas notificaciones se originan por:

  • Diferencias entre el crédito fiscal que declaraste en tus compras y lo que tus proveedores reportaron por esas mismas operaciones.
  • Ventas que tus clientes declararon haberte comprado, pero que no aparecen en tus registros de ventas o en tu PLE.
  • Declaraciones en cero (o con montos mínimos) en meses donde SUNAT identifica actividad real, por ejemplo a través del ITF de tus cuentas bancarias.
  • Variaciones bruscas respecto a tu historial habitual de ventas o compras declaradas.
  • Operaciones registradas con proveedores que están bajo investigación por SUNAT, lo que "contamina" indirectamente tus declaraciones.

Ninguno de estos motivos significa automáticamente que cometiste un fraude. Muchas veces se trata de errores de digitación, comprobantes mal registrados, o simplemente de un desfase entre el periodo en que tú registraste una operación y el periodo en que la registró la otra parte. Pero SUNAT no distingue eso a priori: el sistema solo marca la diferencia, y te corresponde a ti explicarla.

Qué pasa si no respondes

Aquí está el error más costoso que cometen los negocios: no hacer nada. Como la carta inductiva no tiene, en la mayoría de los casos, un plazo legal forzoso, muchos empresarios asumen que pueden ignorarla sin consecuencias inmediatas. El problema es que ese silencio no detiene el proceso, solo lo pausa desde tu lado mientras SUNAT sigue construyendo el expediente desde el suyo.

Si la inconsistencia no se aclara ni se corrige, SUNAT tiene la potestad de escalar el caso a una fiscalización formal. Y ahí el terreno cambia por completo: pasas de tener la iniciativa (corregir tú, en tus términos) a estar sujeto a plazos, requerimientos y obligaciones legales estrictas, con el riesgo de que la Administración determine reparos, intereses y multas sin que hayas tenido la oportunidad de explicarte a tiempo.

Qué hacer en las próximas 48 horas

Aunque no exista un plazo legal cerrado, la recomendación práctica —y la que aplicamos con nuestros clientes— es tratar cada carta inductiva o esquela como si el reloj ya estuviera corriendo. Estos son los pasos:

  • Lee la notificación completa y localiza el motivo exacto. SUNAT normalmente detalla el periodo tributario, el tipo de inconsistencia y, en algunos casos, el monto o la operación específica.
  • Reúne la documentación del periodo cuestionado: comprobantes de pago, registros de compras y ventas, extractos bancarios, contratos con el proveedor o cliente involucrado.
  • Verifica el origen real de la diferencia. En bastantes casos, el error está en la otra parte de la operación, no en tu contabilidad.
  • Evalúa si corresponde una rectificatoria voluntaria. Corregir antes de que SUNAT inicie una fiscalización formal puede acogerte al régimen de gradualidad, con reducciones de multa que en muchos casos llegan hasta el 95%.
  • Consulta con tu asesor tributario antes de responder o rectificar. Una respuesta mal planteada puede generar más preguntas de las que resuelve.

El verdadero riesgo no es la carta, es no tener quién la lea a tiempo

La razón por la que muchos negocios llegan a una fiscalización plena no es que hayan hecho algo mal deliberadamente. Es que nadie estaba revisando el buzón SOL con la frecuencia necesaria, o que el contador de turno no distinguió la urgencia real detrás de una notificación que, a simple vista, parece "un trámite más".

En Rescate Tributario monitoreamos el buzón electrónico de nuestros clientes como parte de nuestra auditoría preventiva, precisamente para detectar estas señales antes de que se conviertan en un problema mayor. Si te llegó una carta inductiva o una esquela de citación y no sabes cómo interpretarla, escríbenos: revisamos tu caso y te decimos, sin rodeos, qué tan grave es y qué hacer a continuación.

CPC CARLOS PACHECO GONZALEZ