Aunque declares todos los meses, eso no significa que tu empresa esté libre de riesgo. Una auditoría tributaria preventiva revisa tus declaraciones, libros electrónicos y cruces de información para detectar inconsistencias antes de que se conviertan en una fiscalización.
Así de completa es la revisión que hacemos antes de entregarte el informe de hallazgos.
Muchas empresas solo descubren un problema tributario cuando ya llegó una notificación de SUNAT.
Es común pensar que, si las declaraciones se presentan puntualmente, no hay nada de qué preocuparse. En la práctica, SUNAT cruza información de múltiples fuentes (comprobantes electrónicos, bancos, proveedores, clientes) y puede detectar inconsistencias que la propia empresa nunca vio venir.
Una auditoría tributaria preventiva revisa esos mismos cruces antes que SUNAT, para que tu empresa tenga tiempo de corregir, sustentar o simplemente confirmar que todo está en orden.
No hace falta esperar una notificación de SUNAT para revisar tu situación tributaria.
Aumentaron tus operaciones, ventas o número de trabajadores y no has revisado el impacto tributario.
Hay cambios recientes en normas tributarias que podrían afectar a tu empresa sin que lo sepas.
Tu empresa nunca pasó por una revisión tributaria independiente, aunque tiene varios años operando.
Estás por fusionar, vender o recibir inversión, y necesitas mostrar una situación tributaria ordenada.
Quieres cerrar el ejercicio con tranquilidad, sabiendo que no hay observaciones pendientes.
El equipo contable detectó algo que no cuadra y prefieren una revisión externa a fondo.
No se trata de revisar documentos sueltos, sino de cruzar la información de la misma forma en que lo hace la administración tributaria, para anticipar qué podría observarse y por qué.
Un servicio con alcance definido y un informe claro de hallazgos y recomendaciones.
Establecemos qué períodos, tributos y procesos se revisarán según el tamaño y actividad de tu empresa.
Analizamos las declaraciones mensuales y anuales frente a la documentación y libros contables.
Verificamos que estos conceptos se hayan aplicado y declarado correctamente.
Comparamos los libros electrónicos con las declaraciones y la facturación electrónica emitida.
Detectamos riesgos, inconsistencias y también posibles oportunidades de mejora o ahorro legítimo.
Entregamos un informe claro con los hallazgos, su nivel de riesgo y las acciones recomendadas.
El objetivo es que tu empresa tome decisiones informadas, no que reaccione bajo presión.
Identificas inconsistencias mientras todavía tienes tiempo de corregirlas o sustentarlas.
Corregir a tiempo suele costar menos que enfrentar una observación ya formalizada.
No todo son riesgos: también revisamos si existen beneficios tributarios que no estás aprovechando.
Tomas decisiones con una visión clara de la situación tributaria real de la empresa.
Si en el futuro llega una fiscalización, tu empresa ya conoce sus puntos débiles y cómo sustentarlos.
Cada auditoría deja recomendaciones concretas para fortalecer tus procesos tributarios internos.
Escríbenos y conversamos sobre el alcance que tendría una auditoría preventiva para tu empresa.
Un proceso ordenado, con un informe final claro y accionable.
Conversamos sobre tu empresa y acordamos qué períodos y tributos se van a revisar.
Solicitamos declaraciones, libros electrónicos, comprobantes y documentación de respaldo.
Comparamos la información como lo haría SUNAT, buscando inconsistencias y riesgos.
Clasificamos cada hallazgo según su nivel de riesgo y su posible impacto económico.
Presentamos los resultados junto con un plan de acción priorizado para tu empresa.
Nuestro objetivo no es señalar errores del pasado, sino darle a tu empresa una fotografía clara de su situación tributaria actual, para que las decisiones futuras se tomen con información real.
Combinamos revisión contable, análisis tributario y experiencia frente a los criterios que utiliza SUNAT.
Preferimos que conozcas tus riesgos por nosotros, no por una notificación de SUNAT.
Que tu empresa conozca su situación tributaria real, corrija lo que deba corregir a tiempo y tome decisiones con la tranquilidad de haber revisado antes de que alguien más lo haga.
La auditoría preventiva la solicita la propia empresa para revisar su situación antes de cualquier acción de SUNAT. La fiscalización es un procedimiento formal que inicia la propia SUNAT.
Depende del tamaño, el rubro y el volumen de operaciones de la empresa; una referencia común es al menos una vez al año o ante cambios importantes en el negocio.
Te explicamos el hallazgo, su nivel de riesgo y las alternativas disponibles para corregirlo o sustentarlo, priorizando siempre lo más urgente.
Sí, el alcance de la auditoría se adapta al tamaño y la complejidad de las operaciones de cada empresa.
Depende del alcance definido y del volumen de información a revisar; esto se conversa y precisa al inicio del servicio.
Si ya existe un procedimiento de fiscalización activo, lo recomendable es nuestro servicio de defensa ante SUNAT; la auditoría preventiva está pensada para antes de que eso ocurra.
Una auditoría tributaria preventiva te da tiempo para corregir, sustentar o simplemente confirmar que todo está en orden.
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